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Orden—La habilidad de organizar, equilibrar, organizar en secuencia, ajustar.
El discípulo es Santiago, hijo de Alfeo. Él representa la armonía y el equilibrio disponibles al centrar nuestra consciencia.
El color correspondiente es el verde oliva y el lugar en el cuerpo es el ombligo.
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Meditación guiada acerca del orden.
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Establece un centro para el Orden
por Winifred Wilkinson Hausmann
¿Por qué será que los seres humanos, siendo la forma más avanzada de vida, tienen tanta dificultad estableciendo armonía, relaciones personales civiles y crecimiento ordenado, mientras que tanto el reino animal como vegetal sencillamente viven tal como han de hacerlo?
Todas las formas de vidas menores tienen una inteligencia innata que los capacita para ajustarse a su medio ambiente, completar el círculo de crecimiento y producir los resultados para lo cual fueron creadas. Sin embargo, los seres humanos parecieran tener problemas para ajustarse a su medio ambiente, llevarse bien con los demás y cumplir un patrón de vida satisfactorio y pleno. ¿Por qué? ¿Qué diferencia a los seres humanos de las aves, los animales y las plantas?
La respuesta es que se nos ha dado libre albeldrío. Solamente los seres humanos, como cocreadores con Dios, pueden pensar conscientemente, tomar decisiones y determinar la dirección de sus vidas. Las demás formas de vida sencillamente siguen sus instintos. Sólo nosotros podemos pensar individualmente y decir: “Lo haré” o “no lo haré”.
Hemos sido capacitados con la habilidad de pensar, razonar y escoger sabiamente de manera que podamos crecer ordenadamente como las creaciones magnas de Dios. Podemos hacerlo al despertar y entrenar nuestro centro de orden.
El orden es uno de nuestros doce poderes, un componente esencial de nuestro potencial divino. Para desarrollar el orden divino en nuestras vidas, tenemos que aprender a cooperar con las leyes espirituales. Hacerlo, nos ayuda a tener vidas, felices, armoniosas y balanceadas.
Hemos de comenzar estableciendo el concepto del orden en nuestros pensamientos, y trabajar de adentro hacia fuera. Algunas personas piensan que al establecer el orden tienen que hacerlo urgiendo sus sistemas y métodos por sobre otras persona. Mas ese no es el propósito de este poder. Primero hemos de trabajar con nosotros mismos y luego, partiendo de un sentimiento interno armonioso y feliz, exteriorizar las ideas divinas en nuestro medio ambiente.
Con referencia al orden, una vez que estamos en armonía con las ideas divinas y cooperamos con los principios de Dios, encontramos que atraemos relaciones personales correctas, actividades placenteras y satisfactorias, tiempo para todo aquello que necesitamos hacer y promovemos el desarrollo correcto de todos nuestros poderes.
El order es la manifestación externa de nuestra completa cooperación y pleno acuerdo con las leyes espirituales. Este es un proceso que debe ser establecido en la mente, en las emociones y en las acciones.
Los Doce Poderes del Hombre, por Charles Fillmore
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Meditación de los Doce Poderes acerca de la comprensión
por Charles Roth
Centra tu atención justo detrás del ombligo, el centro de la facultad del orden en el cuerpo.
Piensa o di en voz alta: en la coronilla de la cabeza y afirma:
El Cristo en mí aviva mi facultad de orden, representada por el discípulo Santiago, hijo de Alfeo.
Mantén tu atención allí, reconociendo que estás consciente y receptivo a este despertar espiritual, y afirma:
El orden divino se establece ahora en mi mente, en mi cuerpo y en mi vida.
Ahora, en un estado de completa fe y confianza en el orden universal afirma:
Estoy en armonía con el orden divino, y permito que Dios me guíe a crear las experiencias de este día.
Ahora, si acaso tus planes cambian inesperadamente, o experimentas estrés o tensión, rápidamente lleva de nuevo tu atención al área detrás del ombligo y afirma:
Orden divino, estoy en armonía con el orden de Dios.
Entonces, céntrate en tu espalda, el centro físico de la fortaleza, representado por Andrés, y afirma:
Concluye tu meditación con la “Oración de Protección”, sintiendo que una luz cálida y divina te envuelve:
La luz de Dios nos rodea;
el amor de Dios nos envuelve;
el poder de Dios nos protege;
la presencia de Dios vela por nosotros.
Dondequiera que estamos, está Dios.
Esta meditación fue traducida del libro de Unity House®: A Twelve-Power Meditation Exercise por Charles Roth. Este libro sólo está disponible en inglés.
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