La Palabra Diaria

  Septiembre/Octubre del 2010
 
 
Lunes
30 de agosto del 2010

Fe


Mi fe es profunda y moradora. Soy por siempre uno con Dios.

La fe es la base de mi vida. La profundizo al orar, estudiar la Biblia y leer escritos edificantes. Siempre estoy receptivo al espíritu crístico en mí. Si siento que mi fe es débil, recuerdo un tiempo cuando ésta fue fuerte. Revivo sentimientos de gozo y paz al reconocer mi unidad con Dios.

Puede que visite un lugar especial, donde puedo encontrar inspiración o llame a un amigo que me ayude a restablecer mi fe. Tal vez pase más tiempo meditando y orando para renovar mi fe. Siento gratitud por toda experiencia que profundiza mi fe y por los momentos en los que he confiado en Dios a pesar de las apariencias. Soy fuerte, y mi fe es inmutable.

Manténganse despiertos y firmes en la fe. Tengan mucho valor y firmeza. —1 Corintios 16:13 (Versión Popular)

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Martes
31 de agosto del 2010

Aceptación


Dios me acepta, y yo acepto a los demás al aceptarme a mí mismo.

La Regla de oro me aconseja tratar a otros como me gustaría ser tratado. Jesús dijo que amáramos a otros como nos amamos a nosotros mismos. Sigo estas enseñanzas y practico la aceptación. Acepto mi unidad con Dios como el regalo máximo, y sé que soy amado incondicionalmente.

Acepto la diversidad de creencias, costumbres y prácticas como recordatorios de que cada uno de nosotros es una parte única del todo de la creación. Soy tolerante y comprensivo para establecer un vínculo mayor con cualquier persona con quien me encuentre.

Sigo el ejemplo de Jesús, acudo y confío en el Espíritu Santo. Recibo Su guía y dirección al aceptarme a mí mismo y a los demás, tal como Dios nos creó.

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, ... y a tu prójimo como a ti mismo. —Lucas 10:27

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Miércoles
1 de septiembre del 2010

Diseño


Diseño mi vida en cooperación con lo divino.

Por ser hechos a la imagen y semejanza de Dios, podemos diseñar y crear gracias a nuestras capacidades espirituales, mentales y físicas. Cada uno de nosotros es un artista, un creador que diseña y teje el lienzo de nuestras vidas en cooperación con lo divino. Podemos preguntarnos: En unidad con lo divino, ¿qué obra maestra quiero crear?

Cada uno de nosotros tiene habilidades y puntos fuertes únicos. Una persona puede crear un programa de computación brillante; otra, una obra de arte sorprendente; y otra un hogar armonioso con niños que se sienten amados y dignos. Las maneras en las cuales creamos son infinitas. ¡Compartamos todos nuestros hermosos regalos con el mundo!

Forjaron láminas de oro y las cortaron en hilos para tejerlos entre el azul, la púrpura, el carmesí y el lino, con labor primorosa.—éxodo 39:3

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Jueves
2 de septiembre del 2010

Paz interna

La paz de Dios llena mi corazón.

Un río vibrante fluye sobre rocas y alrededor de troncos caídos. Es una corriente de poder y energía. Mas en el fondo del río el agua es tranquila, lo que fortalece y apoya la actividad apresurada que se lleva a cabo en la superficie.

En lo profundo de mi ser existe un centro de paz —una fortaleza callada que me da el poder y la energía para ir en pos de mis sueños y metas. Cuando oro, suscito la paz en mí. Confío en la fortaleza y la estabilidad que me provee la presencia de Dios. Aunque las circunstancias externas parezcan turbulentas, sé que puedo contar con la quietud que yace en el centro de mi ser, donde la paz de mi alma no puede ser perturbada.

Escucharé lo que hablará Jehová Dios, porque hablará paz a su pueblo. —Salmo 85:8

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Viernes
3 de septiembre del 2010

Dejar ir


Soy fuerte, positivo y poderoso.

Jesús nos dice: “Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo”. Para seguir el camino del Cristo necesito negar, dejar ir y eliminar las creencias erróneas, falsas y limitantes que he aceptado acerca de mí mismo y de los demás.

Quizás, hasta este momento he negado mi perfección innata. Mas lo que niego ahora son los pensamientos erróneos que me impiden expresar mi naturaleza crística. Hago negaciones fuertes, tales como: “No estoy atado por limitaciones de ningún tipo”. “No doy poder a la falta de armonía ni a la negatividad”.

Al rechazar las creencias falsas, acepto mi perfección y mi bien. Sigo el camino de Cristo, porque “Mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo”.

Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo.—Mateo 16:24

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Sábado
4 de septiembre del 2010

Verdad


La Verdad de Dios está activa en mí.

En este momento de oración, dejo ir cualquier concepto falso que haya limitado mi pensar y mi expresión en el mundo. Dios en mí revela a mi alma la Verdad.

Hablo Verdad a mi cuerpo usando afirmaciones de salud y perfección. Al contemplar mi hogar, mi sitio de trabajo, mis amistades y mi familia, afirmo armonía y prosperidad.

La Verdad es inmutable. Es amor, paz, salud y bien eterno. Al apreciar mi vida a través del lente de la Verdad, siento agradecimiento. Gracias, Dios, por la Verdad eterna y omnipresente que es revelada al orar y que es expresada por mí.

Enséñame, Jehová, tu camino, y caminaré yo en tu verdad; afirma mi corazón para que tema tu nombre. —Salmo 86:11
 

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Domingo
5 de septiembre del 2010

El poder del amor


Reclamo el poder más grande del mundo, el poder del amor.

En el mundo externo existen muchas formas de poder. Mas tengo presente que aunque estoy en este mundo, no soy de él. Reconozco que el poder del amor es mayor que cualquier otro poder en el universo; a pesar de las apariencias de riqueza, fuerza o autoridad.

Doy mi atención a la presencia y el poder del amor de Dios que fluyen en mí y que se expresan por medio de mí. Rechazo el miedo y el odio para dar cabida al amor de Dios. Con fe, amo aun a quienes parecen ser mis adversarios. El amor armoniza y unifica a las personas. Gracias al amor, percibo la insignificancia de las diferencias que puedan existir y el poder que proviene de la cooperación. Expreso el amor rebosante de Dios.

Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos.—Lucas 6:27

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