Suficiente
Tengo todo lo que necesito.
Si me siento apurado o abrumado, quizás haya olvidado una verdad sencilla. He sido creado a imagen y semejanza de Dios, por ende, he heredado todas Sus cualidades. Tengo tiempo, recursos y fortaleza suficientes para hacer todo lo que debo hacer. No solamente tengo suficiente, soy suficiente.
Soy un ser espiritual pasando por una experiencia humana. Soy valioso y merezco abundante bien, no sólo por lo que hago, sino por quien soy. Mi potencial es ilimitado y soy libre para ser lo mejor y ver lo mejor en los demás. Soy un ser eterno. Hoy disfruto plenamente de mi experiencia estando completamente presente y tomando tiempo para apreciar a todos y a todo a mi alrededor.
Pero vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios está en vosotros.—Romanos 8:9
Comprensión
La solución perfecta es clara y está disponible para mí ahora.
Si algo me molesta sé adónde ir para disfrutar de comprensión. Cierro los ojos y voy a mi interior. Al respirar profundamente, permito que cualquier sentimiento de carga se disipe. Enfoco mi atención en el ritmo de mi pecho y de mi abdomen a medida que inhalo y exhalo. Al ir a lo profundo de mi ser, siento mi unidad con Dios.
Cada célula de mi cuerpo se llena de la fuerza de la vida de Dios; cada aspecto de quien soy se vuelve una expresión de la creación divina. Al reconocer mi unidad con la Fuente de todo, me vuelvo receptivo a las infinitas posibilidades que no sabía que existían. Nuevas bendiciones vienen a mí.
Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos. —Isaías 55:9
Amor divino
Soy una expresión del amor divino.
El amor divino es un aspecto de mi naturaleza espiritual. Como ser humano, también tengo una naturaleza física, mental y emocional por medio de las cuales puedo expresar el amor de Dios en mí.
Gracias a mi naturaleza física puedo demostrar este amor divino compartiendo una sonrisa y un abrazo sincero. Lo expreso también al tener pensamientos amorosos de salud y abundancia y al demostrar compasión y comprensión en mis palabras y acciones.
Emocionalmente, lo expreso al perdonarme y perdonar a los demás, dejando ir el pasado y fomentando la esperanza acerca del futuro. Expreso el amor divino de éstas y muchas otras maneras.
Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.—Marcos 12:30
Expansión
Contribuyo a un universo en expansión.
El crecimiento y el cambio son aspectos naturales y necesarios en todo el universo. Durante nuestras vidas crecemos física, emocional y espiritualmente. Sería absurdo decirle a un niño que no creciera. Sin embargo, como adultos, podemos resistirnos al cambio y a nuestro desarrollo.
Mi motivación para cambiar y crecer puede provenir de sentimientos de inquietud o aburrimiento. Soy un ser creativo que desea expandir su conciencia espiritual. La misma inteligencia divina que dirige la evolución del universo me incita a expresar más de lo que soy. En un estado de mayor conciencia, imagino aquello que deseo. Actúo según la guía de mi corazón y crezco.
No cesamos de orar por vosotros ... llevando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios.—Colosenses 1:9, 10
Consuelo
Descanso en el consuelo del amor eterno de Dios.
A veces, quizás me parezca difícil encontrarle respuesta a un reto en mi vida. Tal vez trate de buscar una solución rápida y fácil, o acuda a alguien para que me resuelva el dilema. Mas, en vez de buscar fuera de mí, elijo acudir a mi interior.
Respiro profundamente. Descanso. Me doy cuenta de que las condiciones externas y temporales no son mi verdad. Las dejo ir, y al hacerlo, puedo sentir la seguridad de la presencia divina. Dios está en mí. Siento ahora Su consuelo, cuidado y amor.
Sé que todo está bien. Sin importar las circunstancias, puedo acudir a Dios, Quien mora en mí como guía inmutable en el camino de la vida. Descanso gracias al consuelo que esta conciencia me brinda.
Pero Jehová le dijo: "La paz sea contigo. No tengas temor, no morirás."—Jueces 6:23
Primavera
La sabiduría, la fortaleza y el amor renacen en mí hoy.
Cada año veo el renacer de la primavera a medida que la hierba reverdece, las flores retoñan y las hojas brotan de los árboles. Cada señal de primavera sucede en el momento correcto y perfecto, cuando la tierra está lista para generar nueva vida.
Mi primavera personal ocurre al abrir mi corazón y mi mente a lo divino. Oro y medito, para preparar mi alma para su renacer. En momentos callados con Dios, quito mi atención de pensamientos y sentimientos que ya no me son útiles. Invito a la sabiduría, la fortaleza y el amor a mi vida, consciente de que estos dones me impulsan hacia el crecimiento y la renovación. Mi evolución tiene lugar cuando mi alma está lista y receptiva.
En su mano está el alma de todo viviente y el hálito de todo el género humano. —Job 12:10
Transformación
Mi vida se desarrolla de manera significativa.
Quizás haya pensado que mi transformación llegará como un relámpago o puede que haya creído que tendré un cambio tan grande que los demás dirán: "¡Cómo te has transformado!".
Mas ahora sé que la transformación ocurre momento a momento. Tiene lugar en etapas. Miro en retrospectiva y me doy cuenta de que soy diferente. Tomo mejores decisiones. Escucho. Aprendo. Ayudo a los demás y veo la gloria en cada rostro. Estos cambios son una señal de mi nuevo ser.
Soy transformado gracias a cada decisión y cada paso nuevos, avanzando con una conciencia cada vez mayor del desarrollo de mi alma.
Y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová te pondrá. —Isaías 62:2